La pintura como ecosistemas en crecimiento entre naturaleza e imaginación.
Lia Vilahur: Alma de un jardín latente, 28 de marzo – 19 de abril
Inauguración: 28 de marzo, 17.30
La representación de la naturaleza no siempre corresponde a una simple transcripción del paisaje visible. Más bien, puede configurarse como un espacio de construcción simbólica en el que observación, memoria orgánica e imaginación pictórica se combinan para generar formas que oscilan entre lo reconocible y lo inventado.
La práctica pictórica de Lia Vilahur se sitúa dentro de este territorio intermedio. Sus composiciones no describen un entorno natural específico; por el contrario, construyen ecosistemas visuales autónomos en los que elementos vegetales, estructuras orgánicas y campos cromáticos translúcidos coexisten dentro de espacios pictóricos densos y expansivos.
Mediante el uso del acrílico sobre lienzo, la artista desarrolla un lenguaje caracterizado por una notable intensidad cromática y por una construcción progresiva de capas y transparencias. Hojas, flores, formas circulares y estructuras radiales emergen como fragmentos de un sistema visual más amplio, sugiriendo procesos de crecimiento, proliferación y transformación.
En este sentido, las obras no funcionan como representaciones del paisaje sino como estructuras visuales en expansión en las que la pintura parece reproducir dinámicas propias de los sistemas naturales: agregación, ramificación y mutación formal. Tal como escribe la propia artista en relación con estas configuraciones orgánicas: “En esta pintura, el pigmento se convierte en agua. Fluye, respira, se transforma. Las formas enmarcan espacios abstractos y entran en diálogo entre figura y fondo, sin jerarquías fijas ni límites rígidos. Todo está en movimiento.”
Dentro de estas composiciones también emerge una dimensión luminosa y serena, casi alegre, impregnada de un sentimiento de confianza en la vitalidad de los procesos naturales. Vilahur describe su proceso como intuitivo: “Dibujo sin un plan predeterminado, dejando que la pasión, el flujo y la escucha interior guíen el pincel. Como el agua, la pintura no se impone: se adapta, envuelve, permea, se transforma.”
La presentación incluye también una intervención mínima compuesta por pequeños elementos de madera pintada suspendidos mediante hilo transparente. Estas discretas pero significativas formas tridimensionales extienden en el espacio físico algunas de las lógicas cromáticas y rítmicas presentes en las pinturas, estableciendo una continuidad entre superficie pictórica y volumen.

(Barcelona 1978) Lia Vilahur es una artista visual cuya práctica se centra principalmente en la pintura acrílica. Su trabajo explora las relaciones entre forma orgánica, color y estructura compositiva, generando paisajes pictóricos que combinan referencias botánicas, imaginación formal y una intensa sensibilidad cromática.
Sus obras construyen espacios visuales en los que la naturaleza aparece transformada en un sistema de formas en crecimiento, situado entre la observación y la abstracción. Mediante una elaboración meticulosa de capas pictóricas, Vilahur desarrolla composiciones que evocan procesos de proliferación y expansión característicos de los ecosistemas naturales.


