Entre sistema y ausencia, la percepción revela su propia inestabilidad.
Víctor Cano: Puntos ciegos, 27 de febrero – 22 de marzo
Inauguración: 27 de febrero, 17:30
En el Antropoceno, aquello que determina lo real rara vez coincide con lo que aparece. Las infraestructuras, los sistemas y las lógicas que modelan el mundo operan con frecuencia por debajo del umbral de lo visible, produciendo efectos tangibles a partir de dinámicas invisibles.
La práctica de Víctor Cano —históricamente orientada hacia los límites de la percepción, la inestabilidad de la mirada y la emergencia del orden desde el caos— encuentra aquí una resonancia natural. Las obras no representan el mundo, sino que interrogan sus condiciones de legibilidad: lo que falta, lo que se escapa, lo que permanece fuera del registro de la mirada.
En este contexto, el Puntos ciegos no constituye una ausencia, sino un dispositivo: un espacio en el que lo visible revela su propia incompletud y en el que la percepción se confronta con aquello que la hace posible.
La exposición se articula a partir de un conjunto de obras preexistentes que, en su coexistencia, configuran un campo de tensiones entre sistema, interrupción y ambigüedad perceptiva. Más que objetos aislados, las piezas operan como variaciones dentro de una misma investigación: desplazamientos en torno a la inestabilidad de aquello que puede ser visto, leído o estabilizado como forma.
Tras la inauguración principal, el proyecto se ampliará mediante una segunda presentación que incorporará un trabajo concebido específicamente en diálogo con el marco conceptual del espacio y su investigación en torno al Antropoceno. Esta intervención no funcionará como mera extensión temática, sino como una reformulación de la noción de Puntos ciegos en relación con regímenes contemporáneos de invisibilidad material y lógicas infraestructurales.
De manera igualmente relevante, la práctica de Cano se distingue por una notable capacidad técnica y manual, en la que la ejecución material de la obra no actúa como simple soporte de la idea, sino como parte constitutiva del propio proceso de investigación. La precisión operativa, el control del gesto y la construcción minuciosa de las superficies evidencian una relación directa entre pensamiento visual y resolución técnica.

Artista plástico y productor audiovisual, Víctor Cano se graduó en Bellas Artes entre la Universidad de Barcelona y la Hochschule für bildende Künste de Hamburgo, donde se especializó en imagen y sonido. Aunque actualmente se encuentra plenamente centrado en la experimentación escultórica, su práctica artística se origina en una multidisciplinariedad innata y en una mirada orientada hacia lo universal. Su obra surge de una intensa sensibilidad hacia el caos de lo ínfimo y hacia aquello que habita en los márgenes de la percepción consciente.
Recién graduado en el contexto de la pandemia y tras sus primeras experiencias expositivas, Víctor Cano encontró en la incertidumbre un espacio fértil de trabajo, no solo en relación con la producción material de la obra, sino también en la configuración de una identidad artística en desarrollo. En el último año ha retomado su presencia en el ámbito expositivo con una clara determinación de consolidar su trayectoria dentro del complejo y exigente contexto del arte contemporáneo.


